Mumford And Sons ha confirmado hace escasos minutos, a través de su página web y cuenta de Facebook, que cambia las salas que estaban previstas para que la banda de folk rock tocase en marzo en la península ibérica.
Día 20 - Barcelona, Sant Jordi Club (anteriormente Sala Razzmatazz).
Día 21 - Madrid, Palacio Vistalegre (anteriormente Sala Riviera).
Según ha informado el grupo británico, el Martes 15 de enero, a las 10.30 en tickets.mumfordandsons.com comenzará la pre-venta de entradas.
De esta forma, y como comentamos en una de nuestras anteriores entradas, se confirma lo que parecía un secreto a voces tras agotar las entradas en apenas 48 horas, aunque la notícia ha tardado en confirmarse más de lo que se esperaba.
Ahora sí que no hay excusas para todo aquel que quiera ver en directo a una de las bandas del momento, aunque yo no tardaría demasiado en pasar a buscar las entradas, pues es probable que no vuelvan a tardar en agotarse.
El artista británico David Bowie ha anunciado esta mañana, día de su 66 cumpleaños y a través de su página web, el lanzamiento de The Next Day. Se trata de un nuevo álbum 10 años después del último, Reality (2003).
El álbum será publicado oficialmente en marzo, concretamente el día 8 en Australia y el día 11 en el resto del mundo.
Listado de canciones de The Next Day:
1. The Next Day 2. Dirty Boys 3. The Stars (Are Out Tonight) 4. Love is Lost 5. Where Are We Now? 6. Valentine’s Day 7. If You Can See Me 8. I’d Rather Be High 9. Boss of Me 10. Dancing Out of Space 11. How Does the Grass Grow? 12. (You Will) Set the World on Fire 13. You Feel So Lonely You Could Die 14. Heat
Deluxe Version Bonus Tracks:
15. So She 16. I’ll Take You There 17. Plan
Además, ha acompañado la notícia con el single y su correspondiente videoclip, Where Are We Know?
El tema y videoclip incluyen referencias a Berlín, donde Bowie y Visconti alumbraron la trilogía de discos Low, Heroes y Lodgers en los años setenta.
2012 se ha acabado, y nos ha dejado buenos conciertos como los de Arctic Monkeys, Placebo, The Kooks, Woodkid, The Vaccines... pero ahora le toca el turno a 2013, un año en el cual ya se han confirmado algunos conciertos que tienen muy buena pinta.
Sigur Rós tocarán en Barcelona el 16 de febrero en el Sant Jordi Club. Los islandeses vuelven a la ciudad condal para presentar su último álbum, Valtari.
Pese a que no es su mejor disco, es seguro que los hipnotizantes temas, melodías, composiciones, instrumentos y falsettes del grupo de Jónsi son un buen motivo para pagar la entrada. El precio, 35 € más gastos de distribución.
Otro de ellos son los que Mumford & Sons ofrecerán por primera vez en España sin ser un festival. Serán los días 20 de marzo en Barcelona (sala Razzmatazz) y 21 de marzo en Madrid (sala La Riviera).
El precio de las entradas es de 30 euros más gastos, pero a día de hoy están agotadas para ambas fechas. Aún así, los rumores hacia un posible cambio de sala son bastante factibles.
Si todo va bien, el emotivo folk rock de M&S puede convertirlo en uno de los conciertos del año.
Espectáculo asegurado el que ofrecerán, sin duda alguna, Rammstein en las 3 fechas que ha anunciado en España. El metal industrial de la banda alemana se podrá escuchar los días 14 de abril en Barcelona (Palau Sant Jordi), 19 de abril en Bilbao (BEC) y 21 de abril en Madrid (Palacio de los Deportes) desde 43 € más gastos.
El grupo liderado por Till Lindemann ha asegurado que será la gira más espectacular que han hecho hasta ahora, donde tocarán los mejores temas de su discografía.
También ha confirmado una única fecha para Barcelona The xx, que presentará así el elogiado Coexist. La cita será el 2 de mayo en el Poble Espanyol, con un coste de 41,50 €.
Tras su paso por el Primavera Sound el año pasado, el grupo londinense vuelve para fascinar a los fans catalanes con su lento y conmovedor indie pop.
Otra apuesta segura es el concierto que los mediáticos Muse ofrecerán en el Estadi Lluís Companys el viernes 7 de junio. De esta forma, el trío de Devon compensa haber pasado únicamente por Madrid el año pasado.
The Second Law no ha sido muy bien recibido por las críticas, pero veremos si el excelente directo y rock alternativo de Muse recompensa el alto precio de la entrada, que va desde los 50,50 hasta los 89,50 euros.
No es mala opción tampoco la que propone Mark Knopfler. El que fuera líder de la mítica banda Dire Straits presenta en julio su séptimo álbum en solitario, Privateering.
Los días elegidos para escuchar al artista escocés son el 25 en Barcelona (Poble Espanyol), 26 en Madrid (Plaza de Toros de Las Ventas), 27 en Málaga (Plaza de Toros de Málaga), 29 en Gijón (Plaza de la Universidad Laboral) y el 30 en San Sebastián (Plaza de Toros de Illumbe) desde 45 euros.
Por último, si lo tuyo son los festivales está el FIB 2013, que se celebra durante el 18, 19, 20 y 21 de julio en Benicàssim al precio de 155 € (incluyendo camping). Entre los primeros artistas confirmados se encuentran The Killers y Queens Of The Stone Age, más la muy probable confirmación de Arctic Monkeys en las próximas semanas.
Se avecinan muy buenos conciertos en este 2013, así que ya sabes, ¡no hay excusa para quedarse en el sofá y no darlo todo en la pista!
Si bien 2011 fue un año muy flojo en cuanto a álbumes, con grandes decepciones como los esperados Angels de The Strokes y The King Of Limbs de Radiohead, este pasado 2012 sí ha sido un buen año musical, con grandes grupos lanzando nuevos álbumes, algunos cumpliendo las expectativas, y otros no tanto.
10- El décimo puesto es para The Hives con su Lex Hives.Sin ser un álbum que pase a los anales de la historia, The Hives siguen a lo suyo: energía y sencillez en estado puro. Canciones accesibles, fáciles de escuchar y que, a buen seguro, te suben el estado de ánimo fácilmente. 6/10.
9- Bat For Lashes - The Haunted Man.Sorpresa muy grata la que nos ha ofrecido Natasha Khan con este nuevo álbum de Bat For Lashes. Canciones lentas, bonitas, con melodías angelicales y pegadizos estribillos, con gran facilidad por ponerte la piel de gallina.
Grantes temas como Lilies, All Your Gold o, el que va camino de himno, Laura, así lo corroboran. 6/10.
8- The Killers decepciona con su último álbum, Battle Born. Siguen de capa caída los estadounidenses. Pese a ello, algún que otro tema recuerda al verdadero The Killers de los dos primeros álbumes, salvando así el Battle Born y manteniendo un cierto nivel. 6'5/10.
7- The Vaccines madura con Come Of Age.Con este su segundo disco, se puede apreciar un gran cambio a mejor, con canciones que -ahora sí- superan los 2 minutos de duración. Siempre conservando su dinámico estilo, con temas de mucha energía y guitarreo. Además, demostraron hace 1 mes tener un muy buen directo en el Club Sant Jordi. 7/10.
6- Fantástico, como siempre,el metal alternativo/industrial de Marilyn Manson, esta vezcon Born Villain. Buenos y potentes temas, con la intensa voz de Manson liderando pegadizos estribillos. El único pero, el orden de las canciones, pues el álbum empieza con grandes temas y acaba haciéndose pesado con canciones de relleno. 7/10.
5- Muse - The Second Law. Los experimentos de los británicos no están gustando a los viejos fans, pero algunos temas como Supremacy, Survival y Animals recuerdan al antiguo rock alternativo que todos recordamos con nostalgia. Pese a todo, Muse sigue siendo Muse. 7'5/10.
4- The xx siguen deslumbrando con Coexist. Si el álbum debut ya fue magnífico, este no se queda corto. Angels inicia de forma espectacular el álbum, con una sencillez flagrante que te exporta hacia una mágica y especial tranquilidad y relajación. Una harmonía que los posteriores temas mantienen llegando al final del disco con la sensación de que has escuchado una misma canción de 37 minutos. 7'5/10.
3- El podium lo inicia Murder By Death con Bitter Drink, Bitter Moon. Si bien no es el mejor álbum de los americanos, si MBD saca nuevo álbum, MBD saca un buen álbum. Se puede apreciar una maduración y consolidación de un estilo más indie y alternativo. La primera parte del disco, además, es realmente exquisita. 8/10.
2- Segundo puesto para Neck Of The Woods, de los geniales Silversun Pickups. Grandes, muy grandes los estadounidenses con su tercer álbum de estudio. Manteniendo un listón muy alto, con buenos temas que se suceden durante todo el disco, sin decaer en ningún momento el nivel. Brian Aubert sigue haciendo gala de una voz prodigiosa, con el rock alternativo dejándose escuchar, estribillos emocionantes y espléndidos solos de guitarra. 8'5/10.
1- Esta lista la encabeza, cómo no y con mucha diferencia, Babel de Mumford & Sons, la confirmación de que el grupo de Marcus Mumford es la sensación del momento.
Con su peculiar e innovador folk rock, los británicos siguen destacando por cambios de ritmo in crescendo, melodías capaces de hacerte llorar y una esporádica voz desgarrada de Marcus. Quizá no igualan el excelente álbum debut, Sigh No More, pero sigue siendo un gran disco, esta vez con temas más accesibles como I Will Wait.
Agotaron las entradas para Razzmatazz en apenas 24 horas, pero seré uno de los afortunados que podrán volver a vibrar con su directo. 9/10.
Esperemos que el 2013 sea tan o más bueno como lo ha sido el 2012. ¡Feliz año!
Ha quedado demostrado a lo largo de su carrera que Muse es un grupo ambicioso, sin tapujos, valiente, que no teme burlarse de un programa que le obliga a hacer Playback. Un grupo que, en estos tiempos, cuesta y mucho de encontrar.
Todo esto deriva en que no tienen ningún reparo para reinventar su sonido a cada nuevo álbum. Esa es una de mis debilidades, que los grupos no se estanquen. ¿De qué sirve sacar un álbum que suene igual que el anterior una vez tras otra?
La jugada te puede salir bien o mal, y a los que llevamos tiempo siguiendo a este grupo estamos de acuerdo en que los dos últimos álbumes no están a la altura de lo que realmente han sido.
Pero oye, están captando nuevos fans, se están dando a conocer en otros estilos de música y están alcanzando una popularidad asombrosa, pues son uno de los grupos de moda. Por tanto, no se puede decir que les esté saliendo demasiado mal.
He de reconocer que las primeras escuchas de The Second Law me dejaron un poco frío, y con el tiempo tampoco va camino de convertirse en uno de mis álbumes preferidos.
Pero según vas escuchando te das cuenta de que quizá Muse iba más allá de sacar un disco más a la venta. Quizá intentaban dar otro mensaje.
No confundir el título de la entrada con un homenaje a Muse. Es un homenaje de Muse. Un tributo a sus bandas favoritas y que más le han influido. Algo parecido a lo que hace Dream Theater en todos sus álbumes.
¿Qué mejor agradecimiento que sacar un álbum que suene como esas bandas que te han influenciado y que, sin ellas, no estarías donde estás?
The Second Law es una ofrenda a bandas como Queen, U2, Red Hot Chilli Peppers, Led Zeppelin, Depeche Mode, David Bowie... Desde luego que el detalle es original.
Con Supremacy empieza el álbum, banda sonora de la última película de James Bond. Una canción rockera, potente. La guitarra y la batería dan comienzo al tema con contundencia, a la espera de que se sume un sonido más orquestal.
La voz de Matt Bellamy no tarda en dejarse escuchar, acompañado también por un solo final de guitarra agónico, que se acaba fusionando con los característicos falsettes de Matt para darle un toque épico al final de la melodía.
El riff de guitarra me recuerda, personalmente, a Kashmir (uno de los mejores temas de la historia, dicho sea de paso).
Madness no me dejó frío en la primera escucha, lo siguiente, me dejó congelado.
Ese mu-mu-mu-mad-mad-mad que se oye durante la mayor parte del tema, combinado con una guitarra y batería propias de I Want to Break Free, me desconcertaba.
Pero la parte final de la canción me deparó una sorpresa, un buen y corto solo de guitarra daba paso a una voz esperanzadora de Matt, que concluía con el clímax vocal I need your love, seguido de un precioso falsette.
Me emocionó hasta erizarme el bello corporal. A día de hoy aún lo sigue haciendo.
Panic Station es un tema totalmente Red Hot Chili Peppers, el bajo de Chris Wostenholme así lo corrobora. Un buen tema, dinámico, con un pegadizo estribillo. Incluye un animado solo de guitarra que se fusiona con un último estribillo, conduciendo al tema a un enérgico final.
Prelude, una melodía orquestal de a penas un minuto en la que se escucha -¡por fin!- el piano, es una introducción a Survival, la canción oficial de los Juegos Olímpicos de 2012. Para mí, el temazo del LP.
Los coros iniciales son acompañados por tímidas notas de piano, para dar paso a una convencida voz de Matt, que expresa una motivación y ambición por ganar.
Poco a poco la melodía va en aumento hasta que la guitarra eléctrica y voz se desatan, recordando así esa épica tan lograda y peculiar de Muse.
No recuerdo un tema tan bueno para unos Juegos Olímpicos desde Barcelona '92.
En Follow Me, con una melodía ochentera muy propia del Synth pop, el sintetizador deja escuchar tímidamente el sonido espacial que destacó a Muse en Origin Of Symmetry. Por otro lado, el estribillo adquiere una melodía más electrónica, con una voz potente. El tema concluye con unos coros finales que recuerdan claramente a U2.
Animals es una composición exquisita, una auténtica joya. Con un sonido similar a Massive Attack a través del sintetizador, la letra expresa el odio a los altos cargos del gobierno, un asunto que a Muse le gusta incorporar a las letras de sus canciones. Dom Howard, a través de su batería, se mezcla con un virtuoso solo de guitarra para dar paso a un desenlace más enfático. Para esta canción Muse ha lanzado un concurso que te permite hacer el videoclip.
Explorers es un tema tranquilo y estable, sin apenas sobresaltos, con una dulce voz acompañando toda la canción. La letra aboga por defender el medio ambiente y crítica duramente el monopolio industrial de las grandes empresas.
Big Freeze es otra de mis canciones favoritas del álbum. Un tema con gran afinidad a U2.
El estribillo es de los mejores del disco; secundado en todo momento por coros, la voz y guitarra de Bellamy se muestran duras y convincentes.
El bajista de la banda, Chris Wostenholme, abarca todo el protagonismo de las siguientes dos canciones, Save Me y Liquid State, pues las canta él. Un hecho insólito en el grupo.
Save Me es más calmada y constante, mientras Liquid State se distingue por tener un sonido más estridente, con una melodía más activa y emprendedora.
Punto en contra aquí para Muse, pues si es difícil encontrar actualmente una voz comparable a la de Matt en todo el mundo, más difícil es encontrarla dentro de la banda. Aún así, buena intentona.
The 2nd Law: Unsustainable es otro tema que puede hacerte estallar la cabeza en su primera escucha. Y otro tema que puede ponerte la piel de gallina según avanza.
La canción empieza totalmente orquestal, recordando el rock sinfónico de las Exogenesis de The Resistance. La voz distorsionada de una mujer se suma al poco tiempo, hasta estallar en un sonido dubstep totalmente Skrillex. Sonido que no me gusta para nada, pero al César lo que es del César: Muse no hace dubstep a ordenador, lo hace con instrumentos.
El dubstep se fusiona con la orquestación, dando paso a un espléndido coro de Matt que solo describir ya me pone el bello de punta. Quién me iba a decir a mí que me iba a emocionar con música de robots.
Finalmente, The 2nd Law: Isolated System. Un tema instrumental, que representa el apocalípsis. Como se puede apreciar en el videoclip, un grupo de supervivientes huye de una ola informática que está acabando con todo. El fin de la humanidad, y del álbum.
Queridos Muse, no es vuestro mejor disco. Pero nos vemos en el Estadi Olímpic Lluís Companys. 7'5/10.
Con el título de la entrada algunos os preguntaréis si me he vuelto loco y me ha dado por hablar de política. Sí, algo me ha hecho enloquecer, pero musicalmente hablando.
Me enloquece escuchar un grupo como Murder By Death y saber que su popularidad es inversamente proporcional a la calidad técnica de sus miembros.
Enloquecedor es que esta pedazo de banda lleve ya seis álbumes de estudio y hayan salido en contadas ocasiones a tocar fuera de su país de origen.
Bueno, voy a dejar de piropear a estos genios estadounidenses (vale, era la última) y voy a pasar a hablar del que es, para mí, su mejor disco: In Bocca Al Lupo.
A lo largo de su carrera han ido experimentando y evolucionando con varios estilos hasta dar con la tecla. Con un sonido muy propio, comenzaron con un post-rock un poco verde (Like the Exorcist, but More Breakdancing).
A partir del segundo disco, Who Will Survive, And What Will Be Left Of Them?, avanzaron hacia una especie de country alternativo y art-rock (con similitudes de Johnny Cash y Arcade Fire), incorporando el uso frecuente de guitarras, violines y un violoncello eléctrico, entre otros instrumentos.
Este mencionado segundo álbum, empieza a forjar ese estilo tan propio de los americanos, que destaca por tener una melodía gótica con referencias al antiguo oeste, conteniendo unas letras un tanto sarcásticas que hablan, generalmente, sobre apariciones de diablos.
Su tercer álbum, In Bocca Al Lupo, se vuelve más comercial (y no por ello peor) debido a la aparición más frecuente de la guitarra eléctrica y unos estribillos mucho más accesibles y frenéticos, por lo que se puede decir que el grupo pasa a ser más indie y rock alternativo. Sin más dilación, paso a describir por qué es, en mi opinión, una auténtica obra de arte.
Uno de los mejores temas del álbum, como no podía ser menos, da el pistoletazo de salida. Hablo de la explosiva Boy Decide. El bombo de la batería deDagan Thogerson suena constantemente mientras la guitarra eléctrica se deja oír, acompañados en todo momento por la singular voz de Adam Turla. Sarah Balliet y su violoncello se suman tímidamente a la melodía para, al minuto de canción, dar paso a un potente estribillo en el cual Adam puede lucir su voz. El excelente final solo de guitarra demuestra lo que son capaces de hacer estos chicos.
Tres enérgicos minutos para comenzar, no está nada mal.
El álbum continúa con One More Notch, una canción preciosa. Ahora sí, Sarah puede lucirse con su cello en todo momento. La voz de Adam se vuelve misteriosa, demostrando así el amplio catálogo de registros vocales de los que dispone.
Un rápido y pegadizo estribillo aparece en el tema, asociado con un buen ritmo de batería. Una grave nota de piano finaliza el tema, como si de su muerte se tratara.
Dead Men and Sinners es una de los temas más western del álbum. Una voz grave y cargada de rabia acapara la canción, con unos constantes coros también graves que actúan como si de un eco se tratase. La dura guitarra de Adam también se deja oír durante los dos minutos de canción, escoltada por el bajo de Matt Armstrong.
Es el turno de Brother, uno de los himnos de Murder By Death. El adictivo ritmo de guitarra inicial ya indica que lo que se nos viene es un auténtico temazo. Adam Turla puede desplegar esta vez una voz mucho más enérgica que los dos anteriores temas, con un estribillo que... ¿qué se puede decir de él? Lo mejor es cerrar los ojos y escucharlo, sobretodo la emotiva parte donde la guitarra cobra dureza y Adam grita "So brother, raise another pint". Capaz de erizar los pelos de un ser inerte.
El cello de Sarah también cobra vida y aparece esporádicamente.
Tras la euforia desplegada en Brother, llega Dynamite Mine. Un tema triste y tranquilo, con una presencia mucho más significativa del cello. La guitarra eléctrica también aparece a la mitad de la canción para otorgarle un puño de agitación a la melodía.
The Organ Grinder mantiene la armonía regular de su predecesora, volviendo otra vez a su sonido más western. La guitarra eléctrica esta vez es substituida por la acústica, incluyendo un estribillo lleno de odio.
La percusión en esta canción goza de mayor protagonismo.
Con Sometimes The Line Walk You descubrimos otro de los grandes temas del LP. Las primeras notas de la guitarra eléctrica van descubriendo el ritmo de la canción, sumándose al poco tiempo la voz. Adam Turla va cargándose de ira a lo largo de la canción, perfectamente conjuntado con el resto de instrumentos, alcanzando al final una voz desgarrada.
Raw Deal es una de aquellas melodías que parecen dos temas diferentes en uno solo. Un inicio triste y capaz de tocarte la fibra sensible es protagonista hasta el minuto dos, donde una aguda y prolongada guitarra da paso a un final de canción con aires de vencimiento y cansancio.
Llega una de las joyas del grupo, The Big Sleep. Todo sea dicho, debilidad personal gracias a su estructura in crescendo. También es debilidad el sentimiento que le pone Adam al tema, interpretando a un hombre que está cerca de morir en manos de la justicia. Una letra emotiva para una melodía emotiva.
Progresivamente el tema va alcanzando mayor protagonismo de los instrumentos hasta llegar a un grito de Adam que es secuenciado por un clímax instrumental cargado de emoción; la batería, el cello, y el sonido de una trompeta se hacen protagonistas, poniendo inevitablemente la piel de gallina al oyente.
La canción finaliza con las palabras de Adam Turla pidiendo que su família no asista a la ejecución, argumentando que no quiere que le recuerden de esa forma.
Shiola es otro muy buen tema. Un tema precioso, con una letra cargada de remordimientos y una melodía que a mí personalmente me hace sonreír y relajarme. La guitarra acústica mantiene una estabilidad durante la canción, participando también en un bonito estribillo.
Llegamos a la recta final con Steam Rising, uno de los temas más tranquilos. El violoncello vuelve a adquirir importancia durante el transcurso de la canción, secundado también por la guitarra acústica. En el ecuador del tema, la voz se desvanece para ceder el protagonismo a los instrumentos, formando así una armonía de dos minutos que hace recordar a sus orígenes tocando post-rock.
The Devil Drives finiquita el álbum. Un alegre y acústico tema que se mantiene uniforme hasta el minuto tres, donde empiezan a aparecer los coros de numerosas personas que conducen progresivamente al tema y al disco a un final épico.
Hacía mucho tiempo que no escribía en este blog por falta de tiempo y ganas, pero gracias a Mumford & Sons, he encontrado la motivación necesaria para, almenos, escribir esta entrada. Y es que con un grupo de este calibre, no es para menos.
Quiénes son Mumford & Sons, os preguntaréis. Esta banda inglesa de Folk rock fue formada en 2007 por Marcus Mumford, Winston Marshall, Ben Lovett y Ted Dwane. Todos ellos multi instrumentalistas. Todos ellos unos genios.
Algunos de esos instrumentos son la guitarra, batería, teclado, bajo e instrumentos tradicionales del folk como el banjo, la mandolina, la guitarra con resonador...
A pesar de contar con tan solo un álbum en su discografía (del cual voy a hablar hoy), este espléndido grupo me ha impactado de tal manera que ya probablemente esté en mi 'top 5' de grupos favoritos.
Y es obvio que no soy el único, pues su fama se está disparando con el paso de los meses. Una buena prueba de ello ha sido el FIB 2011, donde reventaron el Maravillas como buenos cabeza de cartel. Un festival al que, dicho sea de paso, pude acudir y acabar de enamorarme de Mumford & Sons (junto a Arcade Fire, los dos conciertos que más disfruté).
Dicho álbum es Sigh No More, publicado en 2009. Sin más dilación, hablemos de esta joya.
Little Lion Man, el single, abre el LP con el sonido de una guitarra acústica acompañada por el banjo, una escena característica del grupo. La voz de Marcus Mumford se incorpora devorando unos primeros instantes mágicos que, acompañados por tímidos acordes de guitarra eléctrica, avecinan que lo que estamos escuchando huele a temazo.
Al minuto de canción los instrumentos se desatan, permitiéndole a Marcus añadirle un heroico final al tema.
El nombre del disco, Sigh No More, da título al segundo tema. Uno de mis favoritos. Una canción que son dos a la vez.
Una primera parte melancólica que parece indicar anhelo por algo o alguien se combina con una segunda que da una vuelta de tuerca, transmitiendo una contradictoria felicidad y éxtasis.
El tema finaliza con una gran potencia, gracias a la asociación de Mumford con la batería, entre otros instrumentos.
The Cave es unos de los temas más conocidos de la banda. Con estructura muy similar a Little Lion Man, los instrumentos descienden y aumentan de intensidad al compás de la voz.
La regularidad de Winter Winds continúa con el álbum. Un tema sin los habituales cambios de ritmo, con una estructura estable y un coreado estribillo.
Roll Away Your Stone es el quinto tema. Con un comienzo muy lento, progresa hasta incorporar originales cambios de ritmo, acompañados de coros esporádicos.
White Blank Page es un precioso tema, lento y nostálgico, liderado en todo momento por la voz de Marcus Mumford.
Si White Blank Page es una canción preciosa, no encuentro adjetivos para describir I Gave You All, probablemente mi favorita.
Unos lentos acordes de guitarra acústica dan comienzo el tema, que inmediatamente incorpora una voz cargada de aflicción. La pesadumbre cae sobre la melodía del tema, que concluye con la rabiosa voz de Marcus Mumford, invitando a la esperanza y emoción.
Un final capaz de erizar todos los pelos del cuerpo. Un final brutal.
Timshel continúa con la monotonía lenta de los últimos temas, convirtiéndose en la canción más suave del disco.
Marcus Mumford lidera en todo momento la melodía con una triste voz acompañada, como no, de su guitarra acústica.
Thistle & Weeds es otro tema capaz de emocionar a cualquiera.
Un inicio lento es acompañado por brotes de voz que aumentan de intensidad de forma gradual. La aparición del piano también es protagonista en la progresión del tema.
Finalmente, los instrumentos alcanzan un vibrante clímax final.
Awake My Soul es la décima canción del álbum. Un tema alegre y sin muchos cambios de ritmo, con un bonito estribillo que poco a poco incrementa su potencia.
Otro de los temazos del disco es Dust Bowl Dance. Un nostálgico piano da comienzo a la canción, que pronto se une a la voz y a un esporádico banjo.
La progresión del tema se hace evidente mediante la melancólica voz de Marcus que, poco a poco, va alcanzando un sonido vengativo y cargado de rabia.
La batería se hace protagonista al final del tema en una explosión de instrumentos a la que se suma una desgarrada guitarra eléctrica.
Todo lo bueno acaba tarde o temprano, y este LP lo hace con After The Storm.
Un pausado y estable tema sin sobresalto alguno, con una triste voz como protagonista, que acompaña de forma paulatina el final de la canción y del disco.
Mumford & Sons no acaba aquí, pues ya se encuentran trabajando en un próximo trabajo que da la sensación que estará al nivel ofrecido hasta ahora, pese a que el listón está alto.
Ya han dejado caer algunos de los futuros temas en conciertos y festivales, como por ejemplo Hopeless Wanderer; una auténtica delicia.
¿Sabes esa sensación de que un grupo es perfecto?, ¿de que parece hecho a tu medida?, ¿de que no le cambiarías nada? Gracias Mumford por ser así. 9'5/10.
¡Feliz día de los enamorados! ¿Pero qué digo? ¡Feliz 14 de febrero para todos los fans de Radiohead! Hace una hora hemos podido leer en el Twitter oficial de la banda que su nuevo disco saldrá el próximo 19 de febrero (o sea, ¡ya!) bajo el nombre de The King of Limbs.
Y así, de la nada, Radiohead anuncia la salida de The King of Limbs para dentro de cinco días. El álbum estará disponible en dos ediciones, una digital y otra física llamada “Newspaper Album”. Ésta incluirá vinilos de 10”, un cd, 625 ilustraciones y también la posibilidad de descargar digitalmente su disco. La edición física se empezará a enviar a partir del 9 de mayo, mientras que el disco se pondrá a la venta el 28 de marzo. Los precios, los podéis consultar en la web.
Además, si compráis cualquiera de las dos ediciones, entraréis en el sorteo de un vinilo de 12” firmado con dos canciones. Aunque sólo estará disponible para descargar el sábado 19 de febrero, el disco lo podéis pedir ya.
Por ahora no sabemos nada más del disco, pero después de haberse desvelado una de las mayores incógnitas, ¿los veremos este año por España? Ahí queda eso.
Si ya con In Rainbowsrevolucionó el mundo de la música, ahora saca The King of Limbs sin promoción alguna, todo lo contrario que lo que está haciendo The Strokes, por ejemplo. Una muestra más de que a este grupo no se le acaban las ideas.
Ahora sólo toca esperar al sábado y esperar que el disco esté al nivel de sus predecesores, algo de lo que no tengo duda que así sera.
The Strokes colgó ayer en su página webUnder Cover Of Darkness, un adelanto del que será el primer single de su próximo álbum, Angles, que saldrá a la venta el próximo 21 de marzo. Sin más dilación, he aquí la canción:
La canción no está nada mal, recuerda mucho a sus orígenes (Is This It); un tema alegre, dinámico, que además incluye un genial solo de guitarra al final. Esperemos que el resto del álbum esté al nivel.
Ritual es el segundo álbum de estudio del británico trío de rock alternativo White Lies. Publicado hace escasas semanas -concretamente el 17 de enero de 2011-, está producido por Max Dingler (como ya hizo en el disco debut) y Alan Moulder, conocido por su trabajo con Placebo, Depeche Mode y The Smashing Pumpkins, entre otros. La discográfica es Fiction.
El disco presenta un estilo muy parejo al primero, To Lose My Life ..., en el cual hay grandes canciones como To Lose My Life, Farewell To The Fairground, o la sensacional Death. Pese a ello, se aprecia una maduración en las melodías del grupo, pues las guitarras no se dejan escuchar tanto y se hace más hincapié en el uso del sintetizador. Además, el disco no dispone de unos altibajos tan pronunciados como en el mencionado primer álbum, sino que es más bien regular en sus temas. También se podría decir que el grupo inglés consigue consolidar su estilo, prueba de ello es que sus notas son muy fáciles de identificar. Algo que no sucede con todas las bandas actuales.
Is Love da entrada al álbum de manera bonita. Con una letra de carácter amoroso, este tema se mantiene con un ritmo estable y regular durante casi toda la melodía, dando así paso a 3 grandes temas.
Uno de ellos es Strangers, para mí el temazo del disco. Se caracteriza por una alegre melodía, acompañada por el sintetizador, y de un pegadizo a la par que enérgico estribillo en el cual la guitarra eléctrica asume un poco de protagonismo.
Tras Strangers llega Bigger Than Us, el single. Siempre he pensado que pocas veces se acierta con que el single sea la mejor canción del disco, y esta canción me da la razón. Es un buen tema, no cabe duda de ello, con un buen inicio, pero para mí no está entre las tres mejores canciones del LP.
Peace & Quiet es otra de mis canciones favoritas del álbum. Dispone de un bonito y pacífico sonido, que incluye un dulce estribillo en el cual la voz de Harry McVeigh se agudiza de forma adictiva. Destaca también la instrumental parte final, en la cual la guitarra eléctrica y el sintetizador se funden en uno.
Con Streetlights no baja el listón. Está caracterizado por una dinámica y animada melodía, acompañada en todo momento de un buen ritmo de batería.
Holy Ghost es un buen tema, uno de los más rockeros del álbum y con buenos cambios de ritmo durante toda la canción. La letra es una extraña mezcla amorosa-religiosa.
Con Turn The Bells el álbum baja el nivel. Un triste tema en el que la voz de Harry se acaba haciendo empalagosa y hasta pesada. Una canción que no pega con el estilo del grupo.
The Power & The Glory y Bad Love devuelven un poco de calidad al disco. La primera con un divertido ritmo, y la segunda con un buen sonido rockero.
El disco dice adiós con un buen tema como es Come Down. Un pausado tema que se mantiene frío hasta la parte final, en la cual un triste y emotivo estribillo cierra el disco.
En definitiva, es un buen disco, al nivel del buen álbum debut. Aún así, estoy convencido de que no soy el único que esperaba un cambio de estilo y no algo tan parecido al primer disco. Espero que para el próximo disco así sea. En todo caso, a un servidor le han convencido para asistir al concierto en Barcelona, que se celebrará en la Sala Apolo el día 15 de marzo de 2011.
La banda de los hermanos Jack y Meg White ha anunciado este miércoles su separación a través de su página web. En un comunicado, explican que ponen fin a su trayectoria conjunta y que no grabarán más álbumes ni darán más conciertos en directo.
Según aseguran, la razón principal de esta separación es que ambos quieren preservar lo que es "hermoso y especial" de la banda. Además, aclaran que no hay motivos de salud ni diferencias artísticas detrás de esta decisión, que pone fin a una trayectoria de trece años.
Adelantan, eso sí, que Third Man Records continuará publicando material en vivo y grabaciones inéditas de estudio de la banda por sus canales habituales. Añaden que toman esta decisión con todo el respeto para sus seguidores, a los que agradecen por haber compartido esta experiencia.
Por último, el texto recalca que The White Stripes ya no pertenecen a Jack o a Meg, sino que pertenecen a todos sus seguidores, a los que dan de nuevo las gracias, y a los que dicen que pueden hacer "lo que quieran con eso". "Gracias por compartir esta experiencia", sentencian.
Un tanto previsible debido a la participación de Jack en otras bandas, véase The Racounters y The Dead Weather.
Una lástima, aunque siempre nos quedarán grandes temas como el himno Seven Nation Army, o Blue Orchid, Icky Thump y The Hardest Button To Button para el recuerdo.
Da la sensación que todo el mundo ha elegido 2011 como fecha para sacar nuevo álbum, apenas llevamos unos días de año y no son pocos los grandes lanzamientos que esperamos en los próximos meses. Arctic Monkeys también han anunciado que su cuarto disco estará listo probablemente a finales de la primavera.
Dos años después de Humbug repiten con James Ford como productor en un disco que ya han comenzado a grabar el mes pasado en Londres y continuarán en Los Angeles. Nos olvidamos de momento de The Last Shadow Puppets, el proyecto paralelo de Alex Turner que personalmente, y tras su excelente debut, me interesa más.
Os recuerdo que los monos árticos estarán en la próxima edición del FIB y es muy probable que para entonces ya este su nuevo disco en la calle. Yo prefiero no hacerme demasiadas esperanzas, me pasa como con los Strokes, empezaron con un primer disco tan bestia que a partir de entonces todo sabe a poco. Ojalá tenga que comerme mis palabras por partida doble.
Es increíble la ambición que tiene este grupo que, lejos de darse un descanso, continúan buscando nuevos desafíos y grabando buenos discos sin parar.
Una pena que esta vez no les produzca Josh Homme para superar el Humbug (2009), mi disco favorito de Arctic Monkeys (del que hablaré próximamente). Aun así, no me cabe duda de que será otro gran disco.
El 14 de septiembre de 2004 la banda canadiense Arcade Fire debutó de forma inmejorable en el mundo de la música con su primer disco de estudio, Funeral. Un disco que se convirtió, según mi punto de vista, en uno de los mejores de la década pasada.
En mi opinión, muy superior a sus posteriores álbumes; Neon Bible y The Suburbs.
El disco, que es una mezcla de indie rock y art rock que deriva en rock sinfónico, está producido por ellos mismos y cuenta con un estilo peculiar y orquestal, que incluye numerosos y extraños instrumentos poco habituales en el rock; violines, violas, violonchelos, pianos, mandolinas, ukeleles, acordeones, xilófonos...
El título que da nombre al disco, debido a las numerosas muertes de familiares de los componentes durante la grabación, no es ninguna casualidad, pues las letras tratan sobre la muerte o la enfermedad.
Pese a ello, los instrumentos lo transmiten de forma optimista y emotiva, en vez de depresiva o triste.
Neighborhood #1 (Tunnels) inaugura el álbum de modo sublime.
Tema que empieza lento y pausado, acompañado de las notas de un simple piano que suena durante toda la canción y de la carismática voz de Win Butler, que en esta canción canta una letra de carácter amoroso y familiar.
Poco a poco, el ritmo de la canción crece para crear un sonido muy bonito, el cual estalla para oír el timbre de voz de Win y la explosión de numerosos instrumentos, con unos coros agudos finales preciosos (detalle muy característico de esta banda).
El álbum continúa con la enérgica Neighborhood #2 (Laika). Un tema que se muestra dinámico y alegre desde el principio, con el uso de numerosos instrumentos de cuerda en todo momento. La parte final se caracteriza por un sonido más relajado y triste.
Tras ella, llega Une Année Sans Lumière, uno de los temas de las más tristes e influidas por las mencionadas muertes durante la grabación.
La melodía se mantiene fría y distante durante la mayor parte de la canción, con una melancólica voz de Butler acompañada de unas tímidas notas de la guitarra eléctrica.
En un final que podemos denominar épico, los instrumentos estallan para avivar el ritmo, con una voz mucho más animada de Win Butler.
Con Neighborhood #3 (Power Out) continúa la fiesta.
Los instrumentos demuestran sus intenciones desde el principio, con un activo y firme ritmo que acompaña toda la canción.
La voz de Win acompaña ese poderío, que destaca en los bonitos y potentes estribillos de la canción. La guitarra eléctrica también tiene su protagonismo durante toda la canción, incluyendo un bonito solo.
Un apoteósico ritmo que no decae hasta la última nota.
Neighborhood #4 (7 Kettles) cierra la cadena Neighborhood de forma emotiva.
Destaca el sonido de un violín, un violonchelo y una viola constantemente en la melodía, acompañados de una guitarra eléctrica que suena a ráfagas.
Un cautivador y conmovedor tema que invita al relax y a la calma.
La emoción continúa con Crown of Love, un lento y sensible tema acompañado en todo momento por el violín de una genial Sarah Neufeld.La canción se muestra pausada y sosegada durante la mayor parte de la canción, excepto en una magnífica parte final, en la cual el violín y la voz de Win adquieren un ritmo más intenso. Gran tema de los canadienses, es sin duda una de esas canciones capaces de hacer derramar una lágrima.
Wake Up es, casi con toda seguridad, la canción más accesible del álbum.
Un frenético tema caracterizado por una guitarra que se deja escuchar nada más comenzar el tema, con unos enternecedores coros muy emotivos que aparecen en diversas ocasiones.
Como es habitual en el álbum (y en el grupo), los instrumentos de cuerda son los protagonistas, con una firme voz de Butler como acompañante de lujo.
Una vez más, el tema es despedido con un bonito final.
Es una de las canciones más conocidas del álbum y, sin duda, una de mis favoritas.
Wake Up deja paso a Haiti, un exótico y pacífico tema que suena realmente bien.
La multi-instrumentalista Régine Chassagne, esposa de Win Butler, se encarga de dedicar esta canción al país caribeño del cual es originaria poniéndole una hermosa voz ella misma.
En el concierto del Palau Sant Jordi (al cual pude asistir) acompañó la melodía con un simpático baile que aún recuerdo.
Rebellion (Lies) es uno de los mejores temas del LP. La nota de un piano que suena repetidamente le da un toque atractivo al tema (una nota que utilizan también en la fantástica canción del último disco We Used To Wait), mientras que la voz de Win le vuelve a dar personalidad al tema, en el cual se incluye un pegadizo estribillo. Unos preciosos violines protagonizan una épica parte final que le añaden un toque memorable al tema.In the Backseat despide de manera sensacional este fantástico álbum.
La encantadora voz de Régine se vuelve a apoderar del micrófono para envolver el tema, cantando una letra que transmite la muerte de Alice, un hecho que le hace aprender a conducir. Algo que, según cuenta, no sabía hacer aún debido a que le gustaba estar en el asiento trasero (in the Backseat).
La melodía se mantiene calmada hasta que la introducción de un firme ritmo de guitarra deja paso a dos sensibles y emotivos estribillos; el primero se muestra como un indicio que vuelve a reposar, mientras que el segundo no puede evitar estallar en todo tipo de instrumentos, acompañados por la ya citada Régine Chassagne, la cual hace gala de su timbre de voz dando el máximo de sí combinando varias cuerdas de coro de su delicada y tierna voz, que transmite una sensación de sufrimiento muy emotiva.
El suave sonido del violín de Sarah, ayudado por la batería de Jeremy Gara, conduce la melodía lentamente hasta su heroico final, poniendo así un perfecto punto final al álbum, puesto que es mi canción favorita del álbum.
Hot Fuss fue un gran disco, un debut sublime para The Killers.
Pero su predecesor Sam's Town, del que hablaré en esta entrada, lo superó con creces. Sam's Town es el disco con el que The Killers tocó techo.
Prueba de ello es que desde entonces han caído en picado, en mi opinión, con sus siguientes trabajos; Sawdust y Day & Age.
Este disco, caracterizado por un rock alternativo y letras amorosas, da el pistoletazo de salida con un temazo que se titula como el propio LP, Sam's Town. La agradable voz de Brandon Flowers lidera este tema, acompañado de la guitarra eléctrica de Dave Keuning.
Los enérgicos y adictivos estribillos son lo más destacado de esta canción, que incluye una parte final muy épica gracias a los coros que acompañan la voz de Flowers.
Una bonita y breve Enterlude, que se caracteriza por las lúdicas notas de un piano, deja paso a When You Were Young, mi tema favorito del disco. Canción rockera que, con una letra preciosa que invita a la nostalgia, empieza con fuertes guitarras desde un buen principio.
La canción continúa igual de dinámica, e incluso adquiere más potencia con el paso de las notas gracias a algún que otro solo de guitarra.
Un gran tema que deja el cuerpo radiante de alegría.
Bling (Confessions Of A King) sigue por el mismo camino, pero esta vez con un toque más emotivo.
Se incluyen también sonidos más constantes del sintetizador que, sumados al poderío de la voz de Brandon Flowers, convierten en una épica melodía este tercer tema del Sam's Town.
La guitarra recupera su protagonismo en For Reasons Unknow, un potente tema que invita al optimismo.
La batería y el bajo de Ronnie Vannucci Jr yMark Stoermer, respectivamente, también adquieren un papel importante en esta canción.
Read My Mind es un bonito tema que invita a la relajación y a la calma.Una buena forma de descansar de las melodías anteriores y emocionarte.
Nada más lejos de realidad, Uncle Jonny devuelve la euforia al álbum. Una firme guitarra enseña las garras nada más comenzar la canción, para mantenerse en toda la melodía. Un intenso y rockero tema que invita a la motivación.
Bones comienza con unos coros que recuerdan inevitablemente a Queen.Sin embargo, la incursión de un agudo instrumento rompe esa influencia y desata un gran tema de los estadounidenses. Un pegadizo estribillo y la encantadora voz de Brandon caracterizan en gran medida la canción. En la parte final, la voz se queda prácticamente sola (con el sintetizador como solitario acompañante) para finalmente estallar en un último estribillo, esta vez con más sonidos. De My List opino que es la canción más prescindible del disco, pero no por ello deja de ser un buen tema. La inicial solitaria voz de Flowers es secundadapor un piano, hasta que unos tímidos indicios de guitarra eléctrica estallan en múltiples y amenos sonidosque concluyen en un bonito final.
This River Is Wild es un alegre y atractivo tema. Una absorbente guitarra eléctrica favorece la canción, como en prácticamente todo el álbum. El timbre de la eficaz voz de Brandon Flowers alcanza prácticamente el límite para avivar esta enérgica y cautivante canción.
Con Why Do I Keep Counting?, The Killers vuelve a emocionar. Con una melodía inicial lenta y suave, los cambios de ritmo se apoderan de la canción para construir en ella algo glorioso. La adorable voz de Flowers transmite buena cuenta de ello hasta la última nota.
Como es lógico, todo lo bueno se acaba, y este LP lo hace con Exitlude. Un tema que recoge la pauta de Enterlude. Esta vez con una voz más viva, asistida por un bonito coro y un mejorado piano.
The Killers, este es vuestro verdadero sonido. 8'5/10.
7 discos necesitó (o quiso necesitar) Steve Wilson para encontrarle el verdadero sonido a Porcupine Tree. Hasta entonces, la banda era totalmente experimental, música ambiental en gran medida.
Este disco es el nacimiento de un estilo que combina el rock progresivo y psicodélico con metal progresivo, todo ello para construir una música muy peculiar y difícil de componer, con un estilo muy original. Este disco también es una pauta que sigue el grupo en sus próximos trabajos, pues el estilo perdura y se mejora en los siguientes álbumes. La espera mereció la pena. Desde luego que la mereció.
El poderío de Blackest Eyes inaugura este magnífico álbum. La potente guitarra de Steve produce vertiginosos cambios de ritmo que incluyen un dulce y suave estribillo conducido por la bonita voz del mismo Steve Wilson.
Con Trains llega la calma. Un precioso tema en el que Wilson, acompañado esta vez de una guitarra acústica, demuestra que también es capaz de hacer llegar al corazón con temas relajados.
Lips Of Ashes sigue la misma tónica. Una suave voz de Wilson envuelve toda la canción combinando bonitos y diversos coros con un fino ritmo de guitarra eléctrica.
Poco cambia en Sound Of Muzak. Canción un poco más dinámica que la anterior, pero sin llegar a asemejarse a la enérgica Blackest Eyes. Buen tema experimental en el que un suave pero firme ritmo de guitarra acompaña la mayor parte de la canción, sobretodo en la parte final, en la que se incluye un virtuoso solo.
Llega la espectacular Gravity Eyelids, el mejor tema del disco sin lugar a dudas y uno de los mejores del grupo. Épicos coros suenan inicialmente para dar paso a una calmada voz de Wilson en la que transmite la creación de una auténtica obra de arte. La canción prosigue pausada, lenta, y se incluyen nuevos sonidos a cuentagotas. Pasado el ecuador de la canción, un silencio semi-absoluto se adueña de la canción para dar paso a unos indicios de guitarra eléctrica que finalmente estallan y, sumados a la batería de un genial Gavin Harrison, generan un formidable e intenso sonido que más tarde se combina con las voces iniciales. Unas impetuosas últimas notas ponen el colofón a este gran tema, que se acaba desvaneciendo lentamente.
El listón continúa alto con otro gran tema, Wedding Nails. Una canción totalmente instrumental caracterizada por su alto dinamismo y regularidad, es probablemente el tema más potente del disco. La intensa guitarra eléctrica de Wilson y el sintetizador, al mando de Richard Barbieri, son los protagonistas de este duro y firme tema, que mantiene viva su energía hasta la última nota.
Con Prodigal el disco se vuelve a relajar y vuelve a ese sonido más pausado. Tema muy parecido a Sound Of Muzak, pues también se caracteriza por la combinación del sonido de una calmada guitarra con la voz de Wilson, de los cuales la primera se desmelena en la parte final.
.3 es un tema ambiental, en la que la voz de Wilson se hace de rogar, ya que tarda en aparecer. Dicha voz, acompañada de un bonito coro, invita al relax y a la calma.
Con The Creator Has A Mastertape se recobra el dinamismo. Inesperados cambios de ritmo acoplan una distorsionada voz de Steve con su potente guitarra eléctrica también distorsionada, que genera un sonido fuerte e intenso.
Heartattack In A Layby es otra canción lenta y emotiva para disfrutar. La voz de Wilson penetra en tu cuerpo, como si de una droga se tratara, para crear una paz interior muy agradable. Al final y al cabo, la música es como una droga; sin ella no podríamos vivir.
Strip The Soul continúa con esa paz, hasta que una firme guitarra eléctrica rompe esa magia. Los cambios de ritmo se suceden y se generan sonidos muy adictivos. Ya en la parte final, el desmadre se apodera de la canción y se crean contundentes ritmos. Al fin, una agonizante voz de Steve Wilson despide la canción despacio.
In Absentia se despide con un bonito tema como es Collapse The Light Into Earth. Las preciosas notas de un piano se dejan escuchar durante toda la canción, acompañadas de la angelical voz de Wilson, que constituye así un sonido conmovedor. Los violines y los coros que se incorporan en la parte final provocan un sentimiento que se transforma en piel de gallina hasta la última nota. Un modo genial de cerrar el álbum.
The Strokes ha anunciado su esperado regreso a través de una escena de la película 'El Hundimiento', traducida de tal manera que Hitler (interpretado por Bruno Ganz) muestra su irritación por el lanzamiento en marzo del que será el cuarto álbum de la formación neoyorquina.
"The Strokes completaron su cuarto álbum anoche", le dicen las tropas al Führer. "Quien tenga 'Is This It', 'Room on Fire' o 'First Impressions' (álbumes de la banda) en su iPod, que abandone la sala ahora mismo" responde él, con la consiguiente espantada.
Esta escena, que ya había sido reutilizada por los fans de 'Perdidos' por su descontento con el final de la serie, ha sido la elegida por Julian Casablancas, Nick Valensi, Albert Hammond Jr., Nikolai Fraiture y Fabrizio Moretti para romper su silencio y lanzada por su discográfica a modo de anuncio oficial.
Estos "fashionistas de Nueva York", como les llama Bruno Ganz en el vídeo, debutaron en 2001 y no habían presentado nuevo material desde hacía cinco años, lo que había desencadenado rumores de ruptura.
El nuevo lanzamiento, según ha declarado Fraiture, se producirá en marzo, y todavía no tiene título, aunque según la web de noticias musicales NME, se sabe que tendrá diez canciones, tiene sencillo elegido y recuperará el sonido clásico de la banda, que además saldrá de gira mundial.
"El origen de la simetría". Muse decidió titular así su segundo álbum de estudio, un nombre matemático, un nombre técnico. No andaban mal encaminados, pues este disco roza la perfección.
Siempre he tenido un dilema en mi cabeza: ¿Origin Of Symmetry o Absolution? Por suerte o por desgracia, aún no he conseguido responder esa pregunta.
¿Por qué he decidido entonces hacer la crónica de Origin y no de Absolution? Es bien sencillo; este álbum supuso un cambio en el sonido del trío de Devon, encontraron un estilo, un estilo propio que podía incluso influenciar a futuras bandas. Un rock alternativo distinto al de los demás.
Por ello, con Absolution ya partían con cierta "ventaja".
El primer disco de Muse, Showbiz, es un buen disco, con algunos temas muy buenos, pero es un disco desorganizado, no hay un estilo definido, podríamos decir que es como una prueba, un diamante por pulir. En ese sentido me recuerda al The Bends.
Como ya he dicho, en Origin Of Symmetry el grupo británico encuentra un sonido en el cual no se estanca en futuros álbumes, pero sí que usa como patrón.
Me atrevo a decir entonces que este es el disco culpable del éxito de Muse.
El disco comienza con una magnífica New Born, perfecta para abrir un álbum. Con Matt Bellamy sentado en su piano, se empiezan a oír las primeras notas de un espectacular tema, uno de los mejores de toda la discografía de Muse.
El piano deja de sonar para dar paso a una guitarra distorsionada, en las manos también de Bellamy, para llegar así a un espectacular cambio de ritmo del cual también son partícipes Dom Howard sentado en su batería y Chris Wolstenholme, con un bajo también distorsionado.
Con la adictiva y atractiva voz de Bellamy continúa la canción, incluyendo unos espectaculares cambios de ritmo con Matt Bellamy como líder. Es una pena que esta canción se acabe.
Tras el buen sabor de boca inicial, Bliss mantiene esa energía y ese ritmo frenético que deja New Born. Es otro gran tema, más regular y con menos cambios de ritmo que el anterior, pero no por ello deja de ser otro gran tema. Dispone además de un pegadizo estribillo.
Con Space Dementia llega la locura. Un sonido espacial, extraño, con un piano que enamora a cualquiera. Un espectacular tema que transmite la sensación de estar viajando por el espacio.
Space Dementia deja paso a la enérgica Hyper Music. Un tema para volverse loco y saltar. El poderío en la viva voz de Matt, acompañado de los demás instrumentos, es el culpable de este gran tema.
Llegan Plug In Baby y Citizen Erased, dos temas apoteósicos. Mis dos canciones favoritas, no del Origin Of Symmetry, sino de toda la discografía de Muse.
La potente Plug In Baby transmite vida, un sonido único e irrepetible para los sentidos y para disfrutar una y otra vez. Su original riff y su adictivo estribillo lo corroboran.
Citizen Erased es más reservado, un tema con espectaculares distorsiones y cambios de ritmo. Pasas de la alegría absoluta a una triste melancolía en apenas unos segundos. La lenta parte final de esta canción transmite una paz interior realmente esperanzadora.
Micro Cuts es un contundente tema, los falsetes en la hipnótica voz de Bellamy son constantes en toda la canción. Unos falsetes que sólo Thom Yorke, Jónsi y pocos artistas más son capaces de realizar.
Tras Microcuts llega Feeling Good, un bonito y optimista cover de la canción de Anthony Newley y Leslie Bricusse ejecutado a la perfección.
El estilo que le incorpora el trío de Devon hace que, a mi gusto, supere con creces la original.
Se puede decir que Screenager y Dark Shines son las dos canciones menos buenas del álbum. Pese a ello, son dos temas que se dejan escuchar y no desagradan. La primera se caracteriza por un sonido más bien espacial y extraño, mientras que la segunda destaca por su dinamismo.
El disco cierra con Megalomania. Un gran tema experimental que destaca por su personalidad, con la inclusión de un órgano de iglesia que le añade un plus especial a la melodía.
Una prueba más de la ambición de este grupo.
A destacar también el b-side Futurism, que encajaría perfectamente en el disco debido a su agradable sonido y firme ritmo.